PARTO
El embarazo, parto y nacimiento:
ir a: www.babycenter.es/video/embarazo/parto
El parto en casa: 10 cosas que hay que saber
1.Existen varias condiciones para poder parir en casa. La primera es, desde luego, que se trate de un embarazo normal, de bajo riesgo, que la madre se encuentre sana y no haya tenido complicaciones en el embarazo. La segunda es vivir a una distancia corta de un hospital (mis matronas me aconsejaron una media hora de distancia como máximo), por si se presentaran complicaciones y hubiera que hacer un traslado. Además, te dirán que si el parto se presenta antes de la semana 37 o 38 deberás ir directamente al hospital. Lo mismo si se retrasa más allá de la semana 42.
2.Ningún lugar es demasiado pequeño para parir: basta una cama.
3.No necesitarás muchas cosas que no tengas normalmente en casa: bolsas de basura, una lámpara, toallas limpias… La comadrona o médico que te atenderá te dirá todo lo que hará falta tener a mano. Conviene hacer una lista y tenerlo todo preparado desde la semana 38… por si acaso.
4.Hay que planificar de antemano lo que van a comer y beber tanto tú como las personas que vayan a estar contigo. ¡Ten en cuenta que pueden transcurrir muchas horas! Lo más práctico es tener platos preparados que se puedan calentar en el microondas, y zumos de fruta, yogur, galletas…
5.La inmensa mayoría de las veces en que se hace necesario un traslado al hospital no es porque se haya presentado una emergencia en el sentido estricto de la palabra. Los problemas casi siempre se ven venir con anticipación porque se desarrollan lentamente, y una comadrona está entrenada para detectarlos a tiempo. Los traslados normalmente responden a otras razones, como por ejemplo un trabajo de parto prolongado que ha dejado a la madre agotada, o una dilatación que no progresa, o porque haya pasado mucho tiempo desde la rotura de la bolsa —o simplemente por deseo de la madre. En estos casos el padre suele llevar a la madre al hospital en coche, junto con la comadrona. No suele ser necesario llamar a una ambulancia. Pero hay que saber que en raras ocasiones pueden presentarse complicaciones que habrían podido recibir una mejor respuesta en un hospital, y esta es una verdad que hay que tomar en cuenta a la hora de tomar una decisión.
6.No se aconseja el parto en casa sin asistencia. Si se presentara algún problema, una comadrona o un médico están entrenados para actuar en consecuencia. No hay que correr riesgos.
7.Por más que planifiques tu parto, nunca ocurrirá tal como lo imaginas. Por eso no es bueno aferrarse a una idea preconcebida. Puede que hayas querido un parto en casa y al final haya tenido que ser cesárea… no importa. La meta es tener un parto seguro, no un parto en casa a toda costa. En ningún momento has “fracasado” si las cosas no han ocurrido como esperabas.
8.Normalmente la comadrona te hará varias visitas post-parto para asegurarse de que tanto tú como el bebé estén bien. ¡Estas visitas son un verdadero lujo! Responderá a todas tus preguntas acerca de los cuidados del bebé y te ayudará con la lactancia y cualquier problema que tengas.
9.Una ventaja del parto en casa es que puedes elegir las personas que te van a acompañar. Conviene que lo hables con anticipación con las personas que has escogido —si se trata de alguien que no aprueba tu decisión de parir en casa es posible que te transmita sus dudas y miedos y eso puede influir negativamente en el trabajo de parto. Por otra parte, no todo el mundo se sentirá cómodo asistiendo a un parto en casa. Lo importante es que te rodees de personas que te apoyen y que sepan respetar tus deseos. Recuerda que a medida que la dilatación progrese necesitarás estar tranquila y probablemente querrás estar en silencio —asegúrate de que tus acompañantes comprendan y respeten esta necesidad.
10.En muchos países europeos, el parto en casa está cubierto por la seguridad social. No es el caso en España, en donde tienes que pagarlo de tu bolsillo. Dependiendo de la localidad, suele costar alrededor de unos mil o mil quinientos euros.